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rquesta Sinfónica Iuventas
A principios de los 80, un grupo de alumnos de las clases del Centro Pedagógico de Instrumentos de Arco, hoy Arcos, y procedentes de varios conservatorios, crearon la que hoy es la Orquesta Iuventas, con el propósito de trabajar del mismo modo en que lo hacían en las clases de música de cámara, esto es, concibiendo la orquesta no como un grupo de instrumentistas sometidos al único criterio y dictamen de su director, sino como un lugar en que hacer música todos juntos, aportando cada uno sus conocimientos, sus ideas, su modo de concebir las obras y exponiendo y contrastando todo ello con la opinión de los demás. Éste modo de trabajo ha dado magníficos resultados, al sentir, cada miembro de la orquesta, no sólo que él es uno de sus integrantes, sino que la orquesta es parte de él, lo que le hace entregarse por entero, con el mayor de los entusiasmos. El oyente lo percibe en el acto y se crea una estrecha relación entre la orquesta y el público, que es una de las señas de identidad más características de la Iuventas.
El crecimiento incesante de aquel pequeño grupo de cuerda, hasta convertirse en la orquesta sinfónica que es hoy, le permite abordar todo el repertorio sinfónico; desde la música Barroca para pequeños grupos, hasta las grandes obras del siglo XX, lo que supone un privilegio impagable para cualquier músico cuyo deseo sea aprender, ampliar lo más posible sus conocimientos. Todos los miembros de la orquesta son conscientes de ello y saben aprovecharlo largamente, para mayor deleite de su público.

Fotos: Ana Serrano
De todas sus ya muchas actuaciones públicas en distintas salas de conciertos, algunas han dejado un recuerdo especial que quieren destacar: La del Teatro Real de Madrid, acompañando a Carmen María Ros, viola de la orquesta y, en esa ocasión, solista de guitarra; en las que acompañaron al violonchelista Álvaro Campos en Córdoba y Sevilla; sus giras por Murcia, con Gahsem Saravani y Fernando Armiño, y por Extremadura, finalizada en el Teatro López de Ayala de Badajoz junto a la violinista Olga Vilkomirskaia; con Josetxu Obregón en la Capilla del Palacio del Pardo o en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, con un ciclo de conciertos didácticos de gran éxito, presentados por el pedagogo Fernando Palacios, con el que habían grabado varios programas en R.N.E; las interpretaciones de cantatas y pasiones de Bach en el Auditorio de San Francisco de Cáceres, en el Teatro Victoria de Talavera de la Reina y en el Conde Duque de Madrid; la Misa de Réquiem de Mozart que hicieron en el Teatro Municipal de Tomelloso, o la de la Misa de la Coronación en la Iglesia principal de Colmenar de Oreja.
Como no podía ser menos en una orquesta joven, entusiasta y solidaria, han dado y dan regularmente, conciertos para recaudar fondos para Fundismun.
La Orquesta Iuventas fue nombrada orquesta residente de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, a raíz del concierto benéfico que ofreció allí en noviembre de 2004 e inauguró, en octubre de 2005, su primera temporada estable de conciertos en el Gran Anfiteatro Ramón y Cajal de la Facultad de Medicina. Esta sala, de magnífica acústica, es la sede permanente de la Iuventas.
La temporada se desarrolla el último sábado de cada mes, de octubre a junio. Además de ofrecer unos programas brillantes y atractivos, la orquesta ha contado con la colaboración desinteresada de solistas, primeras figuras de la música, como los violinistas Olga Vilkomirskaia, Víctor Martín y Carla Marrero; el pedagogo Fernando Palacios, con el que se hizo el primer ciclo de conciertos comentados en Madrid; las pianistas Karina Azizova y Noelia Fernández Rodiles y el director Ramón Tébar.
En Octubre de 2005, la Orquesta Iuventas tomó parte, por primera vez, en la grabación de un disco interpretando la obra “Crucifixus”, de José Luis Turina, bajo la dirección de José Luis Temes.
Es miembro permanente de la Asociación Española de Jóvenes Orquestas (AEJO) y la única no institucional que forma parte de dicha asociación.
Fue la orquesta residente del III curso de Dirección e Interpretación Pianística de la Fundación Eutherpe de León, en Julio de 2006, donde trabajaron con el director Bruno Aprea y el pianista Joaquín Achúcarro. Finalizaron el curso con dos conciertos de rotundo éxito.
Recientemente ha realizado su debut en el Auditorio Nacional con un concierto que fue retransmitido en directo por Radio Clásica, en el que llenaron totalmente la sala de un público que, al finalizar y puesto en pie, les dedicó una larguísima y emocionada ovación.
Como proyectos futuros, la Iuventas va a ser la orquesta residente del curso de ópera Laboratorio Lirico Spaziomusica, en Orvieto, Italia, durante todo el mes de Agosto, y la que integra el espectáculo DREAMS2, que se estrenará el 18 de Octubre en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid y en Marzo de 2009 viajará al Palau Sant Jordi de Barcelona.
Foto: Adolfo Muñoz
El proyecto original de dar la oportunidad de desarrollarse como músicos de orquesta a jóvenes instrumentistas, algo impensable no hace muchos años en nuestro país, se ha visto totalmente realizado. Es la única orquesta joven que se autogestiona, que no recibe ningún tipo de subvención y que ofrece a sus integrantes una experiencia mucho más cercana a la profesional, al tener el compromiso de ofrecer un concierto mensual y depender únicamente del estudio personal y de su voluntad, ya que no disponen de profesores de repertorio que los preparen ni de un tiempo específico, fuera de sus estudios, para dedicarse a la preparación de las obras que constituyen los conciertos. Ellos transportan sus instrumentos, se avisan para los ensayos, programan, diseñan, redactan y maquetan los programas y hasta se hacen todos los materiales de orquesta, lo que supone muchas más horas añadidas a las robadas a la diversión y el descanso, por no poder afrontar las desorbitadas e injustificables cuotas que la sociedad que rige estos derechos en España exige por el alquiler e interpretación de las obras que administra y paraliza, fundamentalmente la Zarzuela, impidiendo, prácticamente, su divulgación. Es la labor, pues, de personas que desean tocar, hacer música juntos, ser oídos, aprender y no hay nada que lo vaya a evitar ni esfuerzo o actividad que los arredre.
Foto: Adolfo Muñoz
Absolutamente todo lo que acabamos de relatar es obra de una sola persona, razón de ser, desde la idea primera, de la Orquesta Iuventas: Rubén Fernández, su creador, su director, el profesor de la mayoría de los chicos y quien ha puesto gran parte de sus horas, de su vida, su entusiasmo, su dedicación, y su enorme sabiduría musical, al servicio de cientos de muchachos que querían ser músicos y no sabían cómo, con la modestia y sencillez de quien no hace más que lo que cree que debe hacer, nada más y nada menos.
Rubén Fernández ha llenado, en la medida de sus posibilidades, una de las tremendas lagunas musicales de nuestro país, la de la práctica orquestal. Su escuela es la sede de la orquesta, sus conocimientos están al servicio de la orquesta, su batuta es la batuta de la orquesta y sus supuestos honorarios, en las contadas ocasiones en que hubiera podido percibirlos, han sido para la publicidad de la orquesta. El afecto, la comprensión, el respeto y la generosidad de Rubén hacia los chicos son el mayor privilegio que tienen. Los pasados, presentes y futuros componentes de la Orquesta Iuventas tienen una deuda impagable con Rubén y con Elvira, su mujer, que han hecho de la Iuventas su segunda familia y sin quienes nada de lo que acabamos de escribir tendría sentido. La música en España tiene una deuda colosal con Rubén Fernández.
Texto:Ana Serrano
Foto: Adolfo Muñoz